
La cómoda de tres metros está tallada a mano integramente por el personaje de la foto, que se acoda en ella de lo cansado que quedó (sigue así hasta hoy, cansado de aquel esfuerzo allá por los años cincuenta más o menos).
Resulta que conozco demasiado bien al "artista" y si algo me maravilló de él desde hace muchos años es su facilidad para el dibujo y su habilidad con las gubias (y la lija, que yo no uso porque me gusta que se vean los "gubiazos").
Otro día contaré algo más de este manchego, Juan Díaz Cuevas, (hijo de uno de los "habaneros" y lógicamente, padre y abuelo de "habanerillos" - no se va a perder una tradición almagreña así como así -).

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home